No habrá paz para los malvados

No habrá paz para los malvados

No habrá paz para los malvados, ni paz para José Coronado en la próxima edición de los premios Goya. Así de tajantes nos presentamos ante la obra magna de Enrique Urbizu, la cual demuestra que el cine español puede ser tan bueno como Cualquier otro. O más.

La acción nos sitúa en Madrid, aunque no sabría deciros en qué momento exactamente, ya que hacen un comentario sobre que “el Madrid ha vuelto a perder”, y eso viene siendo lo habitual en la última década. Remarcable el comentario de Santos Trinidad, el protagonista de la historia: “Que se jodan”. Una vez dicho esto se mete en un puticlub y, entre la caraja que lleva y la mala hostia que se gasta, se cepilla a dos fulanos y una puta… digooo, camarera. Desgraciadamente para él, un testigo de la masacre consigue huir con vida del lugar y del revólver del inspector Santos, siendo así el detonante tanto de un thriller de pura cepa como de una de las mejores películas del cine español. Del cine en general, mejor dicho. Ser “una de las mejores películas del cine español” tampoco es un mérito que se antoje muy complicado, la verdad.

Ya tocaba ver de nuevo a José Coronado haciendo lo que mejor sabe hacer, que empezábamos a preocuparnos por si le iba a sentar mal tanto yogurt. Y lo que mejor hace el amigo Coronado en esta cinta es bordarlo como el inspector de la brigada de desaparecidos Santos Trinidad. Dejad que os explique algo. El Inspector Santos Trinidad es un hijo de puta. Mientas estás viendo la cinta no puedes parar de pensar: “¡Menudo hijo de puta!”. Cuando salgas de la sala solo podrás pensar “¡Es un cabronazo!”. Es uno de esos personajes que marcan, como el ya hizo en su día el mítico “Malamadre” de Tosar. Pero, al igual que este último, por mucho que nos encante ver a alguien así en pantalla somos conscientes en todo momento de que es la última persona con la que querrías tener un problema. O de conocer siquiera, porque ya se ocuparía él de que surgiera el problema. Aún y así, lo bueno que tiene la ficción es que podemos disfrutar y conocer a estos personajes desde el escudo impenetrable que supone la pantalla, y a bien seguro más de uno va pasarse un par de días usando la coletilla “Rock&Roll” y señalando a la gente con el dedo como si de un revolver se tratara.

Pero claro, nuestro amigo Santos no va a pasearse por ahí tan tranquilo mientras busca al chavalín para ajusticiarlo, no. Y para seguirle el rastro los elegidos han sido Juanjo Artero, que por fin a dejado atrás aquella pútrida parodia de “Starsky & Hutch” con la que él y Marcial Álvarez atentaron contra nuestra dignidad en “El comisario”. Así, le encontramos dando vida al inspector Leiva, él cual será el policía responsable del caso junto a la juez (¿o era jueza?) Chacón. A esta ultima le pone rostro Helena Miquel, cantante de “Delafé y las flores azules”, la cual no sabemos bien como consiguió que la colocaran aquí, pero a pesar de su escasa experiencia (“El idioma imposible”) ha conseguido uno de los papeles más destacados en la historia, compitiendo en escenas con sus dos compañeros masculinos, e incluso superando en protagonismo al propio Artero.

Desgraciadamente, no todo puede ser perfecto en esta vida. Y es que la interpretación de Artero se le puede antojar a uno un pelín sosa. Pero no lo es, al contrario, lo borda, tan solo que interpreta a un policía bueno. Que no un buen policía, que también (me estoy haciendo un lio, lo sé), sino que su personaje, tanto en su presencia como en sus formas, es bueno. Pero ya está, no le veremos ir más allá del deber para cumplir con su misión ni nada parecido. Hace sencillamente lo que cualquier policía haría. Su trabajo, sin concesiones, pero sin complicaciones. Es una lástima no poder alabar igual la actuación de Helena Miquel, a la cual se la ve floja en muchos momentos y nos da la impresión de que en lugar de actuar está simplemente leyendo algo que le han escrito en un papel. Quizás con algo de práctica consigamos una buena actriz, ya que en ciertos momentos da el pego perfectamente. Sin embargo, cuando deja de actuar y sencillamente recita te saca de la película y eso es algo que ninguno de los responsables del film deberían haber permitido. Y es que la chica no goza de la suficiente fama como para ser un reclamo para el espectador, así que uno no puede dejar de preguntarse por que decidieron no darle el papel a cualquiera de las magníficas actrices con las que gozamos en nuestro país y que esta chica se hubiera quedado tan tranquila con su grupo. O haciendo una portada de “Interviú”, eso sí que estaría bien. Porque es tan verdad que la chica es maja como que su música ya cansa. Alguien debería decirles a estos modernillos de hoy en día que, si todo el mundo hace música alternativa, automáticamente (cuidado, esto puede afectaros seriamente debido a la gran sensación de sorpresa, aviso): Deja de ser alternativa. Además, sincerémonos, solo se vuelve “escuchable” cuando vas colocado. Y si te gusta también cuando vas sereno, es solo porque te recuerda a cuando estas colocado. Y… bueno, que esto se nos va de las manos…

Destacaremos también la aparición en la película de Karim El-Kerem, como el testigo que ve a santos cometer su San Martín particular y al cual intentará por todos los medios dar caza para que no pueda incriminarlo. Para los que le queráis poner cara, es e el chico ese que se liaba con su profesora en la serie “Física o química” Así que si la serie os gustó tanto como me gustó a mí, disfrutaréis doblemente de la película, ya que además de disfrutar con su excelente argumento, disfrutareis también contemplando a este personaje corriendo cual conejillo y salivando tan solo con pensar en el momento que el bueno de Santos lo coja la escopeta haga un estucado nuevo en la primera pared que encuentre. Y al resto del reparto de aquella infame serie también. Y me refiero a los actores, no a los personajes. Que haga una zanja y los meta a todos en una fosa común, y aún seria poco por siete (¡siete!) temporadas de semejante escoria.

Destacar en cuanto a la parte técnica se refiere la increíble labor de Enrique Urbizu, conocido por films como “La caja 507” o “La vida mancha”, ambas con Coronado también (¿los nuevos Tim Burton/Johnny Deep? Dios que imagen, esperemos que no…), y por el guión adaptado de “La novena puerta”, del amigo de los niños niñas, Roman Polansky. Viendo su excelente y atrevida labor en la dirección, Urbizu, sin ningún género de duda, va a darnos hartas alegrías en los años venideros, ya que a cada nuevo trabajo no brinda muestras de genialidad que nos hacen intuir un alegre porvenir en el cine español. Apuntar también que es una coproducción de Telecinco. ¡Si, es de Telecinco y no es un cubo lleno de mierda como toda su parrilla! ¿Podrían usar ese talento que tienen para producir cine también en televisión, no? Supongo que es demasiado pedir. Al menos podemos soñar.

Una vez dicho todo esto… si ya sé que cada vez las críticas son más largas, pero es que cada vez hay más gente en la que cagarse. Y si no te gusta ya te habrás dado cuenta que hoy no es un buen día para decírmelo. En fin, que una vez dicho todo esto, un par de avisos acerca de la película. Para empezar, esto no es “Arma Letal”, ni nada por el estilo. Esto es un thriller. A secas, ni dramático, ni historias. Aquí nos centramos en la acción y se acabó. Y todo ello de un modo muy realista, lo cual puede ser una dificultad insalvable para aquellos espectadores que necesitan que se apreté un gatillo cada cinco segundos y que sufren un colapso cuando hay más de tres diálogos seguidos. La gente no se dispara, la gente habla. Es el mundo real, baby. La historia se desarrolla siguiendo un ritmo parecido a la ya mencionada “La caja 507”, aunque personalmente esta “No habrá paz para los malvados” se me ha hecho mucho más amena, creyendo al salir que duraba bastante más de los 104 minutos que dura, pero como un cumplido, ya que la historia le ha llenado pero sin aburrir en ningún momento. Hablando de “La caja 507″: Te entran unas ganas irrefrenables de verla en cuanto acaba la película que nos ocupa.

Un pequeño consejo, si se me permite, es que aunque seáis ávidos espectadores e ir a menudo al cine, cosa que provoca que en ocasiones vayáis solo, es una idea ver esta en compañía. ¿Cómo? Sí, claro que he dicho IR al cine. ¿O que pensabas hacer, descargártela? Pues adelante, campeón. El día que te dé por pisar un cine igual descubres que lo han cerrado. Aunque seguro que te dabas cuenta antes porque ya no subían películas nuevas para descargar. Sabemos que el cine es caro. Pero para eso existen iniciativas como el “día del espectador”. Y además, una entrada de cine vale siete euros, esta cinta se los vale. ¿Veis como hoy estoy que me lo cargo todo? En fin, que es buena idea verla acompañado, ya que Urbizu juega con la imaginación del espectador para llenar varios ciertos puntos del argumento, así que depende de cómo lo entiendas puedes haber vito una película u otra bien diferente. Eso si estas atento, claro. Si eres del primer tipo de espectador que hemos comentado, seguramente veras otra película que no es la que ni el director ni los actores han rodado.

Para acabar, solo decirle a Enrique Urbizu y a José Coronado que se compren una carretilla porque en la próxima gala de los Premios Goya se van a inflar a premios. Sobre todo al último, porque después de ver semejante interpretación, si algo no queda claro es que no hace falta que hagan el paripé de todos los años con los nominados. Que le envíen el premio a casa y ya está. Soy consciente de que son unas afirmaciones muy tajante, pero veo realmente complicado que alguien pueda hacerle sombra a esta “No habrá paz para los malvados”. ¿Quizás la “Mientras duermes” de Balagueró? Todo se verá.

Carles Artés

No habrá paz para los malvados

Dirección: Enrique Urbizu
Intérpretes: José Coronado, Juanjo Artero, Helena Miquel
Duración: 104 minutos
Nacionalidad: España
Género: Thriller
No recomendada para menores de doce años.

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Todavia no he descubierto como poner mi foto en el perfil. Si la buscabas para masturbarte, soy algo así como Hugh Jackman.